El DICCIONARIO DE DUDAS Y DIFICULTADES (de Manuel
Seco) dice: "ACASO. 4 En el habla coloquial de Chile y Perú se usa como
conjunción, con el valor de 'si': 'Podría que...me encarguen novelitas, pero
acaso pagan adelantado' (Vargas Llosa, Ciudad, 17)".
Afirmo: "Considerando en frío, imparcialmente" (Vallejo dixit), la libertad de las lenguas solo está sometida a la voluntad de los hablantes; no de gobiernos ni academias. (Bernardo Rafael Álvarez)
sábado, 6 de agosto de 2016
¿El adverbio "acaso", es una conjunción?
viernes, 1 de abril de 2016
ESTAS TRECE DE LAS "CINCO ESQUINAS" DE VARGAS LLOSA.
lunes, 28 de marzo de 2016
"PERRA VIDA". AFIEBRADAS FRASES ¿“BIEN” O “MAL” PERUANAS?
Ahora, fresquito nomás, ha ocurrido algo digamos similar. El candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski, obviamente abrumado por el inesperado repunte de una de sus jóvenes contendoras, aludiendo a ella, ha dicho, no en buen sino en mal peruano, que es una "media" roja que "nunca ha hecho nada en su perra vida". Como era de esperarse, la indignación ha saltado como empujada por un resorte de broma, de esos de las “cajas mágicas”. El candidato e inconvenientemente deslenguado, se ha disculpado por esa frase que, según dice, "puede ser mal interpretada"; pero, claro, lo cierto es que, como reza el dicho, "piedra y palabra suelta no tienen vuelta".
Decir “eres un hijo de puta” (o “hijo’e puta”) es, en el uso ya casi cotidiano, equivalente a “eres una mierda”, “un desgraciado”; nada tiene que ver con un agravio a la progenitora del interlocutor (¿no han escuchado aquella lenitiva frase que dice: “Tu madre es una santa, pero el hijo de puta eres tú”?).
miércoles, 13 de enero de 2016
¿"Analfabeto funcional"?
Hace muchos años, en 1970, la UNESCO publicó “La alfabetización funcional, cómo y por qué”, un documento surgido a partir de una reunión de trabajo en la que se habían analizado los problemas presentados en la ejecución del Programa Mundial de Alfabetización. En este documento se define la alfabetización funcional como la “operación de alfabetización concebida como un componente de los proyectos de desarrollo económico y social”; es decir, va más allá de lo que es la alfabetización tradicional que corresponde, más bien, al simple hecho de proporcionar el medio para acceder a la comunicación escrita o, dicho más concretamente, permite el “dominio suficiente de los mecanismos de la lectura y del cálculo elemental”. Y, como creo es fácil de entender, analfabeto en sentido estricto y elemental es el “que no sabe leer ni escribir”, y así, textualmente, lo define el DRAE.
Y, bien, si ya sabemos (gracias a lo señalado por la UNESCO) qué cosa es “alfabetización funcional”, ¿será difícil deducir a quiénes aludimos cuando decimos “analfabeto funcional”? No, no es difícil; pero, aplicando la “ley del menor esfuerzo” (que, ojo, en este caso no es lo mismo que plagio), vamos a repetir lo que más de uno ha repetido en distintos textos: analfabeto funcional: individuo que no puede “utilizar su capacidad de lectura, escritura y cálculo de forma eficiente en las situaciones habituales de la vida”.
César Acuña, el ahora candidato, hace algunos años sorprendió a todo el mundo, y estimuló la chacota y hasta los ataques, al afirmar que no lee ni escribe, y ahora -como bandera de campaña electoral- agita la muy peruana frase “Plata como cancha (para educación)”. Otro César, el medio hepático Hildebrandt, hermano de una de nuestras más prestigiosas lingüistas, dijo hace muy poco que sentía “vergüenza futurista” (?) por su tocayo, el candidato presidencial, ya que este era un “analfabeto funcional”.
Es evidente o, mejor dicho, es innegable que César Acuña sabe leer y escribir (que no acostumbre o no le guste leer ni escribir, es otra cosa; ¿está obligado a hacerlo? No, no lo está), sin embargo, también es evidente e innegable que lo mucho o poco que sabe (de lectura, escritura y cálculo matemático) lo ha sabido utilizar “de forma eficiente en las situaciones habituales de la vida”, y ha sacado provecho de eso y ha sido útil para otros.
¿Haberse convertido en empresario, haber fundado una universidad que cada vez crece más, haber incursionado en política logrando que lo elijan congresista, alcalde y presidente (o gobernador) regional y estar, ahora, tentando -con un elevado margen de posibilidades en el triunfo- la primera magistratura de la República, son los vergonzosos signos de pobreza de un “analfabeto funcional”? Si eso es ser "analfabeto funcional" (o torpe, como lo llaman algunos desbocados), ¿quién no querría ser como él, quién no lo envidiaría?
Ciertamente, don César Hildebrandt ha empleado mal el calificativo dirigido al otro César, supongo que por un “error involuntario”, no creo que por mala fe. 😃
César Acuña no es, definitivamente, un "analfabeto funcional". Aunque a veces o muchas veces tenga expresiones y dé respuestas desfachatadas y medio torpes, la verdad es que él no es torpe; es muy inteligente. Ningún torpe, idiota o "analfabeto funcional" logra lo que él, nacido en un pueblito recontra humilde, ha podido lograr.
Lo que le digan -y de, hecho, le dicen- vale como vacilón y hasta como insulto, pero no como caracterización justa, racional, inteligente y acertada.
(Ocurre que
en nuestro medio es pan de cada día aquello de calificar a los otros como los
malos de la película, como lo peor. Siempre "nosotros" somos los
buenos, los inteligentes, los morales; en cambio los otros, los demás ("la
gente, la gente") son los dueños de los defectos, de las maldades, son los "brutos". ¡Qué rico país, caracho!).
Bernardo Rafael Álvarez
(Ver: César Acuña "Analfabeto funcional", según César Hildebrandt)
Emoticono smile
miércoles, 6 de enero de 2016
"LITERALMENTE"
Dice el titular de la nota periodística (que aparece en el enlace): "César Hildebrandt destruye (literalmente( a PPK con este artículo".
¿"Literalmente"? Lo escrito por César Hildebrandt es de hace cinco años.¿Cómo podemos explicar que Kuczynski esté ahora como candidato, es decir, "vivito y coleando", si hace un lustro lo destruyeron? Bueno, la explicación está en que el titulero de "Capital, tu opinión importa" no sabe lo que significa la expresión "literalmente". Es obvio que lo que ha querido decir es "lo destruyeron, pero en sentido figurado"; sin embargo, por no darse la molestia de "echarle un ojito" al diccionario el "jovecito de la película" terminó diciendo otra cosa, completamente opuesta. Veamos lo que significa "literal" (o literalmente): "Conforme a la letra del texto, o al sentido exacto y propio, y no lato ni figurado, de las palabras empleadas en él." (DRAE). Emoticono smile
sábado, 26 de diciembre de 2015
LENGUAJE EXCLUSIVAMENTE INCLUSIVO (Escrito en mi muro del Facebook)
Bueno, creo, Charito, que ahí está el problema. En el lenguaje, me parece,
funciona lo que conocemos como "accidente gramatical" y no lo que
sería (lo digo en broma por si acaso) una suerte de "accidente
sexual". O sea, eso que tradicionalmente se conocía como
"género" (masculino/femenino) que en la actualidad es usado como
riguroso sinónimo de "sexo". En el lenguaje -creo yo- existe el
género y no el sexo y esto indica, a su vez, que es excesivo y estaría fuera de
lugar hablar de "machismo". Por otro lado, inclusivo es lo que
incluye, y lo que siempre -hasta ahora que la cosa parece haber cambiado- se
hacía, por ejemplo al decir "todos los niños del Perú", era eso,
incluir en el término "niños" a todos, niños y niñas de este país.
Más bien con la precisión "los niños y las niñas" lo que se está
haciendo es discriminar, es decir, separar, tal vez con justicia, nominalmente
a cada quien por razón de género; lo cual es, además aunque no importante,
medio "antieconómico" porque se emplean más palabras. En mi modesto
entender, más que voluntad inclusiva la cosa parece propósito revanchista o
algo así. Ahora, aquello de recomendar, en aras del "lenguje
inclusivo", que por ejemplo deje de decirse "los seres humanos"
y se emplee "la humanidad" atenta, en algún modo, contra la libertad
expresiva; los "inclusivistas" estarían, así, fomentando la exclusión
hasta de ciertas maneras de hablar. Es pues, un tema de repente complejo, pero
las propuestas posmodernas me parecen jaladas de los cabellos. Por ello es que
solté la interrogante aderezada, claro está, con un medio mongo chiste. Un
abrazo!
......
Coincidimos plenamente: el purismo no es buen
consejero, y lo sabes tú y lo sé yo, y aceptamos esta verdad, aunque el
diccionario siempre estará al alcance de nuestras manos y ojos. Y, además, el
idioma, los idiomas, no son ni deben ser puros: en la impureza está su fortuna,
su fecundidad, su belleza. Pero no hay nada más bacán que el hecho de que esa
impureza, esas nuevas formas, sean y sigan siendo producto -como siempre han
sido- del pueblo y, dentro de él, de los bajos fondos; es increíble pero es el
lumpen, los sectores marginales o marginados, los que hacen, deshacen,
modifican, enriquecen el idioma. No los intelectuales, no las academias y,
claro, tampoco los organismos "inclusivistas": lo que estos hacen
-aunque no se quiera reconocer- es tratar de imponer esas nuevas formas,
generadas en una especie de gabinete intelectual; en cambio, el pueblo propiamente
dicho o "los de abajo" (lo que llamé en mi libro como "los bajos
fondos del cielo"), no imponen, solo crean y asumen. Por eso el pueblo es
hermoso, caracho.
.................
Inclusión es, para decirlo con palabras medio
vulgares, "meter en un mismo saco objetos diversos". Decir
"ciudadanos del Perú" es una expresión inclusiva, porque se refiere
tanto a varones como a mujeres, incluye a ambos sexos o géneros. Lo otro -que
efectivamente es más explícito- es una precisión para cada género, es decir,
una precisión que se dirige a la exclusión, a la discriminación, a la
segregación (ojo, no estoy dando connotaciones despectivas o peligrosas a estas
palabras, por si acaso), porque hace diferenciaciones puntuales. Cuando digo,
por ejemplo, "el reino mineral", estoy empleando una frase inclusiva,
pues en ella estoy considerando a todos los minerales sin nombrarlos uno por
uno; si digo "oro" o "tungsteno", estoy haciendo
precisiones que equivalen a discriminar, es decir, sacar del contexto, a cada
uno de los componentes del mencionado "reino mineral", lo cual
significa, pues, que estas palabras no son expresiones inclusivas, sino
excluyentes. A esto apuntan mis pobres reflexiones.
.................
Finalmente, pregunto (a modo de ironía,
naturalmente): ¿Al aceptar el "todos y todas" como "lenguaje
inclusivo", sería válido y legítimo decir, también: "nosotros y
nosotras? ¿Ah?
Bueno, creo, Charito, que ahí está el problema. En el lenguaje, me parece, funciona lo que conocemos como "accidente gramatical" y no lo que sería (lo digo en broma por si acaso) una suerte de "accidente sexual". O sea, eso que tradicionalmente se conocía como "género" (masculino/femenino) que en la actualidad es usado como riguroso sinónimo de "sexo". En el lenguaje -creo yo- existe el género y no el sexo y esto indica, a su vez, que es excesivo y estaría fuera de lugar hablar de "machismo". Por otro lado, inclusivo es lo que incluye, y lo que siempre -hasta ahora que la cosa parece haber cambiado- se hacía, por ejemplo al decir "todos los niños del Perú", era eso, incluir en el término "niños" a todos, niños y niñas de este país. Más bien con la precisión "los niños y las niñas" lo que se está haciendo es discriminar, es decir, separar, tal vez con justicia, nominalmente a cada quien por razón de género; lo cual es, además aunque no importante, medio "antieconómico" porque se emplean más palabras. En mi modesto entender, más que voluntad inclusiva la cosa parece propósito revanchista o algo así. Ahora, aquello de recomendar, en aras del "lenguje inclusivo", que por ejemplo deje de decirse "los seres humanos" y se emplee "la humanidad" atenta, en algún modo, contra la libertad expresiva; los "inclusivistas" estarían, así, fomentando la exclusión hasta de ciertas maneras de hablar. Es pues, un tema de repente complejo, pero las propuestas posmodernas me parecen jaladas de los cabellos. Por ello es que solté la interrogante aderezada, claro está, con un medio mongo chiste. Un abrazo!



