viernes, 4 de abril de 2014

VERSUS DE COLEGIOS

Hace unas semanas, en un canal de televisión se anunció un programa de competencias entre colegios al que le pusieron este nombre: "Guerra de colegios". Ahora veo que han reemplazado ese nombre por este otro: "Versus de colegios". ¿Qué querrán decir con esto? "Versus" es una preposición de origen latino que significa "Frente a" o "contra", y su empleo correcto se da como en los siguientes ejemplos: "Alianza versus Universitario", "Oriente versus Occidente"; es decir, va entre dos sustantivos a los que se quiere contraponer o enfrentar ("Alianza contra Universitario", "Cristal frente a Municipal"). Traduciendo la frase inventada por algún geniecillo del canal aludido (obviamente un "talento de TV"), tendríamos esto: "Frente a de colegios" o "Contra de colegios". Ergo: la eliminación del nombre dado inicialmente, probablemente por su inconveniente connotación bélica o de violencia, ha dado lugar a que se le reemplace por un idiotismo de padre y señor mío.

martes, 1 de abril de 2014

BLUE JEANS Y LEVI'S

Un amigo me hizo una pregunta: ¿Debe escribirse Blue jeans o bluyín? Y agregó que según don Marco Aurelio Denegri lo correcto es hacerlo en la primera forma; a esta pregunta sumó otra: ¿qué hacen los escritores de hoy? Mi respuesta fue la siguiente: 

Denegri es más papista que el papa. ¿Se debe escribir Blue jeans? Claro que así se debe escribir, pero cuando de lo que se trata es de respetar su original grafía, su grafía inglesa. Pero es legítimo, y así ha sucedido siempre, que en el caso nuestro, de hispanoparlantes, se castellanice o españolice las grafías extranjeras. Esto, la españolización, es dable porque corresponde al libre albedrío (la arbitrariedad) que siempre ha funcionado respecto de las lenguas y porque, además -aunque a veces lerdamente- la misma Academia termina aceptándolo, como ha ocurrido, por ejemplo con los siguientes términos: esvástica, suéter, simposio, yudo, yóquey o yoqui. O sea, no hay que hacerse paltas: Blue jeans o bluyín, cualquiera de estas formas, es válida. 


Ahora, ¿qué hacen los escritores? Son los que en buena cuenta tratan de ir delante de los vagones de la historia, especialmente en cuestiones de la lengua. Pero, claro, hay algunos que se empeñan en mantenerse anclados en el pasado. 

Concluí: Revisa el DRAE. Las grafías que te he mencionado están allí; y, claro, los académicos no han tenido que esperar la autorización del buen Denegri.


***

Bueno, pues, al tratar de dar gusto a mi propia curiosidad encontré que en el video que aquí posteo aparece don Marco Aurelio reconociendo lo que la Academia ya llegó a admitir: la castellanización de Blue Jeans con esta legítima forma: "Bluyín"; lo que ya aparece en el avance de la vigésima tercera edición del Diccionario. Bien!

Sin embargo, quiero anotar algo adicional. Respecto de los jeans "Levi's", don Marco Aurelio señala en este video, a manera de prohibición, que no debemos decir "levis" (así, con pronunciación de palabra grave o llana: /lévis/), sino "livays" (/liváys/). No, don Marco Aurelio: con todo respeto tengo que decirle que su prohibición es inválida porque, entre otras cosas, estamos en el Perú y no en San Francisco, California, y porque -agreguemos una razón más- siguiendo sus indicaciones no debiéramos decir tampoco, por ejemplo, "club", sino "clab".

martes, 10 de diciembre de 2013

"NO ME QUEDA DE OTRA"


Hace un rato en la televisión he escuchado decir esta frase a Patty Wong. Veamos. Cuando te resulta, digamos, irremediable hacer tal o cual cosa, dices, por ejemplo, "no me queda otra cosa que hacerlo, me guste o no". Pero, como quiera que, especialmente nosotros los peruanos, solemos ser elípticos en nuestra comunicación (omitimos algunas palabras, porque probablemente nos parecen innecesarias o por pura "pereza" o "economía del lenguaje"), lo que más comúnmente decimos es esto: "No me queda otra...". Sin embargo, me he dado cuenta que está generalizándose el empleo de esta frase pero con la intromisión de un elemento innecesario y absurdo: la preposición "de". Así, se pronunia esta frase: "No me queda de otra". ¿Qué función cumple allí el "de"? Ninguna. Imagino que esta forma expresiva ha venido del extranjero (tal vez de México); al menos sé de una canción hecha en ese país, que justamente se llama así "No me queda de otra", y en su letra dice lo siguiente: "es mas fuerte que mi voluntad / ningun licor de mi pecho la pudo arrancar / voy a volver de nuevo a reconquistarla / pues no me queda mas remedio que adorarla..." La frasecita de marras, que no se ajusta a las reglas, es lo que se conoce en gramática como idiotismo, lo cual, sin embargo -de ser generalizado su uso y, sobre todo, si no genera problemas de entendimiento-, no le quita legitimidad. Pero de que es fea, es fea la frasecita. 

"MACHINES Y HEMBRINIS"


Si usted, por curiosidad, abre el Diccionario de la RAE y dirige su mirada a la página 709, encontrará las acepciones asignadas al adjetivo "Femenino" y podrá darse cuenta de que una de ellas (más que asignadas, endilgadas) es la siguiente: "Débil, endeble". Y, ahora, si va al adjetivo "Masculino" (pág. 991), verá que aparece como "Varonil, enérgico". Definiciones, por donde se las quiera mirar, definitivamente machistas. Pero, desde ahora, eso nunca más. Ya fueron eliminadas. Hay que entender, entre otras cosas, que en el primer caso por falaz y agraviante, y en el segundo por un exagerado narcisimo machista. Buena acción la de la Academia. :)

¿SUBVERSIVO?


Es cierto, en gran medida, lo que dice usted, don Marco Aurelio. Lo felicito. Y admiro, y respeto grandemente sus amplia y profunda erudición en diversos temas, y también sus enseñanzas. Pero, la verdad la verdad, muchas de sus opiniones (casi todas, ¿o todas?) respecto del idioma pueden tener de todo, menos de subversivo. Estimulan el, digamos, justo respeto por el buen decir y el buen escribir, pero a veces (muchas veces, en realidad) tratan de hacernos entender que la corrección en el habla debe ser sinónimo de sometimiento a las reglas impuestas por los académicos. Y no debe ser así. La única regla válida, en cuestiones del idioma, de la comunicación, es el uso, la libertad del uso, y el entendimiento (la comprensión): si lo que hablan o escriben algunos miembros de un grupo social es comprendido por los demás, significa que no existe, allí, problema alguno de lenguaje, de comunicación. Subversivo, válida y legítimamente subversivo, es apostar por la libertad y, de algún modo, por la proscripción de todo aquello que sea o parezca solemne o majestuoso (de reyes o monarcas). Y, ¿quiere que le diga una cosa?, hasta la misma Academia ha resultado menos "papista" que usted; siguiendo las enseñanzas de Horacio, la RAE acepta que el uso es "árbitro, juez y dueño en cuestiones de lenguas", como ha sido siempre y como seguirá siendo. Ah, y algo más: ¿La inteligencia es peligrosa o subversiva? A veces lo es; no siempre. Las ganas de ser libres, sí. Pero eso de que "un programa cultural rectamente entendido es más peligroso que Sendero Luminoso", no solo es falso: es, además, una desbarrancada exageración: ¿La cultura puede ser peor que una asquerosa banda de asesinos? ¡No, señor! La cultura no es sinónimo de infamia.


PALABRITAS Y PALABROTAS JUVENILES

Algunas expresiones más comunes en las conversaciones de los jóvenes actuales: "¡Y nada!". "Obviamente". "De hecho". "Bravazo". Además, claro, de "¡Uon!", "¿manyas?", ¡'ta que!, ¡asuuu!", "¡qué paja!". Y esta, casi insoslayable: "¡La cagada!". Y, naturalmente, el alucinante "¡Alucina!" y la significativa -aunque sin significado preciso- exclamación: "¡Guau!" (o "¡Wow!")

ALERTA

Diario El Comercio (5 de noviembre del 2013): "Lima sería cubierta por el mar en 5 mil años, alerta National Geographic". ¿"Alerta"? ¿O sea la National Geográphic nos está sugiriendo que estemos atentos, vigilantes, que tomemos nuestras precauciones por este peligro? Bueno, alistaremos nuestra mochila, entonces, y pasado mañana comenzamos a ascender por una escalera hacia la Luna, porque dentro de cinco milenios, tú, yo, todos nuestros amigos y los que no son, podríamos morir ahogados. :) Porque, como sabemos, poner en alerta a alguien es, digamos, "poner en autos" a alguien para que esté atento, vigilante, cuidadoso por lo que puede ocurrir (usualmente se habla de peligros). No se trata de un verbo precisamente, puede funcionar como sustantivo, adjetivo o adverbio, pero en el Perú le damos categorìa y uso de verbo y es así como lo ha empleado en El Comercio. Los peruanos decimos, por ejemplo: "Debes alertar a tus hijos de los peligros que hay en las calles". Pero, en fin, creemos que no resulta razonable "alertar" de un presunto "peligro" que va a sobrevenir dentro de cinco mil años. ¿O sí? :)