viernes, 31 de julio de 2020

¿"SOLO" o "SÓLO"?

 


Alguien que habla fuerte y bien. Javier Marías: "Los creadores no podemos tener la última palabra, pero solo faltaría que nosotros no pudiéramos escribir lo que nos diera la gana". "Yo mantengo la tilde en 'guión" y en 'sólo', entre otras. No voy a hacer caso de lo que diga un filólogo, con todo mis respetos". Y está en lo cierto. 

1. Respecto de guión: La verdad es que nadie (salvo que se esfuerce, apretando tal vez el fundillo, para quedar bien con los académicos quisquillosos), nadie -repito- pronuncia esta palabra en un solo golpe de voz, como monosílabo; todos ( no algunos) decimos [gui.ón] (dos golpes de voz, con la mayor fuerza en el segundo), y por ello resulta válido ponerle tilde a la "o"; "guión" proviene de "guía" ([guí.a]), no de "guia" (palabra inexistente en nuestra lengua). Cosa distinta es lo que ocurre, por ejemplo, con "kion" (nombre peruano del jengibre), que sí es indiscutiblemente un monosílabo; también "dio" (verbo dar), "vio" (verbo ver). ¿El pollo pio, o pi.ó? Pio no, sino "pió" (de "pi.ar"). ¿Juan lio o li.ó el costal con dos sogas? Lió (de "li.ar"). Prueben ustedes mismos, o pidan a cualquier otra persona que pronuncie estas palabras y verán si están ante monosílabos o bisílabos. 

2. En cuanto a solo, la cosa podría ser discutible, digo por el tema del llamado "acento diacrítico": Cuando entendemos, o nos parece que puede haber "ambigüedad". Bueno, cuando ocurre tal cosa nadie tiene autoridad para prohibirnos el uso de la tilde, y podemos usarla para establecer las respectivas diferencias. Y, en efecto, nadie lo prohíbe. 

En la anterior Ortografía publicada por la Real Academia Española (1999) se decía que "llevará acento ortográfico en su uso adverbial" cuando la persona al escribir percibiese "riesgo de ambigüedad". Después de la nueva Ortografía -la de 2010- lo que la RAE dice es que "a partir de ahora se podrá prescindir de la tilde (...) incluso en casos de ambigüedad". "Se podrá". No dispone ni ordena (no dice que no deba ponerse). Repito: No hay prohibición. 

Ni siquiera en aras del llamado "principio de unidad ortográfica" es válido proponer, por ejemplo, que algunas palabras que realmente son pronunciadas como bisílabas sean consideradas, "gramaticalmente", como monosílabas y que, en tal sentido, tengan que escribirse sin tilde. Eso es absurdo. Si se tratara de eso, entonces simplemente debiera eliminarse el acento diacrítico. Y esto, como es obvio, resultaría completamente descabellado. 

Otra cosa. El que haya gente, incluso académicos, o miembros de la RAE, que siguen usando la tilde en "sólo" (o en "guión") no es un asunto de "insumisión" como absurdamente titula su nota el diario El País, de España. La Academia no tiene súbditos, y hace mucho rato que ella asumió que la lengua la manejan -como realmente corresponde- los usuarios; es probable que algunos académicos piensen lo contrario, pero eso (que corresponde a su derecho a opinar) ¿qué puede importarnos? Nada. 

Bueno, para concluir bien vale leer lo que dice el Diccionario Panhispánico de Dudas. Aquí está: “No obstante, es admisible acentuar gráficamente estas palabras, por ser agudas acabadas en -n, -s o vocal, si quien escribe articula nítidamente como hiatos las secuencias vocálicas que contienen y, en consecuencia, las considera bisílabas: fié, huí, riáis, guión, truhán, etc.” Clarísimo. Exacto: es la escritura la que debe tratar de ser la representación gráfica del habla, y no es el habla (la expresión oral) lo que debe someterse a la escritura. .

miércoles, 29 de julio de 2020

"¡QUÉ PAJA!"


Su origen está en el latín: "Palea", que significa "fibra". Y es (DLE) "caña de trigo, cebada, centeno y otras gramíneas, después de seca y separada del grano".

Se entendió de lo que estoy hablando, ¿verdad? Es la paja.

En el Perú, sin embargo, no solo es eso que aparece en la primera acepción registrada por el Diccionario oficial. Paja también es, aquí, el nombre que se le da a la masturbación (sé que en algunos otros países, también); y se emplea, asimismo, como un adjetivo para ponderar (ojo a la cuarta acepción de este verbo: elogiar, alabar) algo.

¿Cómo o por qué aparecieron estos dos nuevos usos, cómo podríamos explicarlos? Normalmente o, mejor dicho, usualmente, la aparición de un vocablo o la asignación de tal o cual significado (sentido) se da bajo el amparo de la arbitrariedad, pero esto no impide que en muchos casos sea posible hallar una explicación, con alguna dosis de rigor, echando mano a la etimología y, así, podamos encontrar una voz remota convertida en la raíz u origen del vocablo nuevo.

¿Cuándo comenzó a usarse el término "paja" para referirse a la masturbación? Si lo supiéramos y si, además, nos fuera fácil saber dónde ocurrió tal cosa, tal vez podríamos hasta enterarnos de qué fue lo que lo motivó (trabajo para la lingüística histórica, sin duda). Mientras tanto, creo que podemos decir lo siguiente. Además del latín "palea" que, como ya vimos, significa "fibra", otro antecedente en esa lengua es "pascere", apacentar, calmar, apaciguar, satisfacer. En esta última acepción, que es lo mismo que "dar gusto", estaría el origen o, mejor dicho, la explicación al uso de "paja" como sinónimo de "masturbación" (porque, como sabemos, masturbarse ese eso, pues, darse placer).

Por analogía, creo que es razonable comprender que la expresión "¡Qué paja!", que -como ya vimos- también se usa en el Perú, puede ser explicada etimológicamente con la mencionada voz latina "pascere". Lo que alabamos o elogiamos, no solo es algo que nos parece bien sino que, además, nos genera placer, nos gusta. "¡Qué paja!", que es lo mismo que decir "¡Qué bacán!", es una expresión coloquial con la que no emitimos juicios de carácter "científico" para calificar, tal vez, algún grado de perfección en una obra literaria o de otra índole. No, no es eso. Es una expresión fundada básicamente en la emoción; por eso, repito, se trata de un elogio o alabanza porque algo nos gusta y nos genera placer. Por eso es paja, es bacán. Y podemos decir: "Qué paja es este poema"; "Está bien paja tu camisa".


Ahora, es legítimo, usar esa expresión, que aún no ha sido "validada" ni "estandarizada" u "homologada" por la Academia? Sí, es legítimo. Podemos usarla coloquialmente, pero nada nos prohíbe (nada puede prohibirnos) que la usemos en textos escritos, hasta en ensayos. Las lenguas se manejan, deben manejarse, en libertad. No podemos, porque sería indigno -especialmente, si somos escritores- estar cuidándonos de qué puedan decir los "censores" (que, dicho sea de paso, no existen) para poder escribir. Por eso tenemos a César Vallejo, que escribió en libertad y creó "Trilce". Por eso, también, a Juan José Flores, autor de "Huámbar Poetastro Acacautinaja". Pero cada uno es libre: puede escribir con absoluto apego a la majestad de la Academia, o en libertad.


domingo, 14 de julio de 2019

"FANTASEOSA"


"La visión que los modernistas (...) presentan del indio es más fantaseosa que fundada en la experiencia..." (Mario Vargas Llosa: "La utopía arcaica". Fondo de Cultura Económica, Mexico, 1996).



Bueno, como reza el dicho: al mejor cazador se le escapa la paloma. Aquí, don Mario se equivocó. Probablemente como el verbo es "fantasear" y no "fantasiar", nuestro escritor creyó que era válido escribir "fantaseosa" (y usó la "e" y no la "i").



Lo correcto es escribir, y decir: fantasioso, fantasiosa, que son adjetivos generados por el sustantivo "fantasía".



En ediciones posteriores se hizo la corrección; al menos eso veo en la de Alfaguara, que es la que yo conozco.


¿"LIBRO", EN QUECHUA SERÍA "MAYTU"?*



Traducir es cosa seria, pues. Aquí -a manera de adelanto- unas reflexiones mías, por las que pido disculpas, ya que tal vez resulten osadas e imprudentes (y porque, además, yo no sé nada de quechua):


En el Vocabulario de la Lengua Quechua, de Diego Gonzalez Holguín (1608), aparece lo siguiente (lo transcribo sin variaciones): "Mayttu. Emboltorio, o manojo &c // Mayttuni. Emboluer, liar, o hazer manojo de algo. // Mayttururu maytuyuyu. Emboltorio. Para presentar de fruta o yeruas”.


En Pastaza, "maytu" es la también llamada "patarashca". Y así aparec precisamente en el "Vocabulario Quechua del Pastaza", editado por el Instituto Lingüístico de Verano: "patarashca (una comida de pescado envuelto en hojas)".


En la página PERUEDUCA/ Sistema digital para el Aprendizaje, encuentro la siguiente frase en quechua: "LLamkana maytu: Yupana 1 Pulla yachakushum", traducida al castellano de este modo: "Cuaderno de trabajo Quechua Inkawasi: Matemática 1 Grado". Es decir, "Llamkana maytu" como "cuaderno (o libro) de trabajo".


González Holguín: "Llamccancca, o llanccana. Las obras que se han de hacer". En una palabra: "trabajo".


Como sabemos, antes de la llegada de los españoles, en esta parte del planeta no se conocían los libros y, como tal, era imposible que existiese una palabra en quechua para nombrarlos. Lo que algunos científicos han considerado como sistemas de escritura prehispánicos son los tocapus (figuras geométricas, en tejidos, o pintados en vasijas) y las quilcas (pictogramas, petroglifos o marcas culturales sobre rocas). Pero, repito, no hubo libros propiamente dichos).


Y, en efecto, al no haber, en nuestra lengua nativa, una palabra que los nombrara, al llegar los volúmenes impresos a esta parte del Continente, lo que tuvo que hacerse fue emplear, sin más ni más, el vocablo español. Y así lo registra González Holguín: "Libro escrito de mano. Qquellccascca qquellcaycuscca libro".


Bien. Si quisiéramos -empleando la lengua de los incas- referirnos a ese maravilloso objeto de papel que encierra sobre todo conocimientos, sabiduría, y que nuestros remotos antepasados no conocían, ¿qué tendríamos que hacer? ¿Cómo traduciríamos la palabra “libro” al quechua? Difícil tarea.


No sé a quién se le ha ocurrido (en el Ministerio de Educación o sabe Dios dónde) emplear, por primera vez, el término quechua "maytu" para designar, en la lengua de los incas, al libro o cuaderno (que, en buena cuenta, son lo mismo). Pero yo (aunque sé que lo que voy a decir puede ser cuestionable o, de hecho, cuestionado por algunos) debo decir que a mí me parece acertado el que se haya hecho esa traducción que –creo que es obvio- ha tenido en cuenta lo que es una suerte de analogía entre lo que significa “maytu”, especialmente en el Pastaza (el envoltorio de un alimento, o “una comida de pescado envuelto en hojas”) y lo que esencialmente es un libro: "manojo" o "envoltorio" de conocimientos, de “alimento espiritual”.


¿Debió ser otra la palabra quechua para designar al libro? Probablemente, pero yo no sé cuál. ¿O es que acaso lo más conveniente hubiera sido que ocurriese lo mismo que pasa, por ejemplo, con la palabra “cuerpo” que, según veo en un diccionario (castellano-quechua), está “traducida” como “kwirpu”? ¿O sea, en el caso de “libro”, cambiar solo una vocal, para que se convierta en “libru”, tal vez? Eso (es mi modesta y atrevida opinión) sería de mal gusto.


La Academia Mayor de la Lengua Quechua, de la mano con el Gobierno Regional del Cusco, publicó el año 2005, el DICCIONARIO Quechua-Español.Quechua, título traducido de este modo: QHESWA - ESPAÑOL - QHESWA SIMI TAQE. Es evidente -creo yo- que la traducción del vocablo "diccionario" como "simi taqe", en quechua, se ha hecho tomando por analogía lo que significa "taque" en español: "Troj", que es el "Espacio limitado por tabiques para guardar frutos y especialmente cereales"; que es lo mismo que encontramos en el Vocabulario de González Holguín; "Taqque. la trox de paja sin barro. Taquetaque purini, o taque taquella yr muchos a la par a las parejas o al lado vnos de otros, o en hila derechos, o en ala y no detrás"; y, bueno, también en el referido Diccionario de la Academia Mayor: "taqe. s. Depósito tejido de tallos flexibles entrelazados, de forma rectangular o cilíndrica, utilizado para guardar productos agrícolas". En pocas palabras, Diccionario: "simi taque" como almacén o depósito del idioma, de las palabras palabras, que son alimento. (Se ha hecho, supongo, pensando desde dentro, ¿no?).


(Repito: Me parece acertada la traducción referida, respecto del vocablo libro. Lo hecho por la Academia Mayor de la Lengua Quechua, al nombrar al diccionario como "simi taque", abona a favor de lo dicho. Sin embargo, para evitar confusiones, tal vez hubiera sido mejor que, antes de usar el término "maytu", se hubiesen dado las explicaciones pertinentes, ¿verdad?).
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* Hace unas semanas le prometí escribir sobre este tema a mi amigo Fredy Roncalla, pero ocupaciones y malestares me lo impidieron; hace un rato -al ver que Fredy volvió a tocar el asunto- recordé la promesa, y no me quedó más que coger la Laptop y, apurado, ponerme a escribir.

"A POR ELLOS" ("La expresión de La Resistencia que llega hasta la RAE")


("A por ellos") En realidad, se trata de formas expresivas elípticas (en que se omite -intencionalmente o no- algún elemento útil pero cuya prescindencia no convierte en ininteligible la expresión misma): "Ve a (la cocina) por agua"; "Ve a (la escuela) por tu hermanito"; "¡A (luchar, reclamar...) por ellos!".



Hay, incluso, expresiones a las que podríamos llamar "agramaticales" que son usadas especialmente por los jóvenes; esta, por ejemplo: "Hola, ¿qué haciendo?". Aquí es obvio que lo que se ha eliminado es el verbo "estar" o el "venir": "¿qué estás haciendo?"; "¿qué vienes haciendo?".



Usos, pues. Tal vez a muchos disguste esto pero, caballero nomás, paisanos: son expresiones correctas. 😐😐

¿COLIBRÍ O ERMITAÑO?

Estos científicos japoneses (según dice la nota periodística) afirman que la figura acaso más conocida de las líneas de Nasca, "no representa a un colibrí, sino a un ermitaño". Algo así como si yo dijera esto: "No es una paloma, sino una cuculí". 



¿El ermitaño no es acaso una de las muchísimas especies de colibrí? Sí, lo es. O sea, no hay razones para dejar de seguir, como siempre, llamándole "colibrí" a esa bella figura. 😊😊

lunes, 4 de marzo de 2019

"TODES", "ELLXS", "NIÑ@S", "AMIGXS"


En la página página "BUENA VIBRA hay un artículo en cuyo título se dice que para la RAE el lenguaje inclusivo es innecesario. Acerca de ello hice el siguiente comentario:

Efectivamente, como dice la RAE, "el masculino gramatical funciona como término inclusivo en referencia a colectivos mixtos, o en contextos inespecíficos". Cierto. Es que se trata (y así ha sido siempre) de eso, nada más: de un masculino "gramatical" y no de un masculino "sexual". Entiendan bien, "revolucionarios antimperialistas del lenguaje" (es decir, "enemigos del macho"): el decir, por ejemplo, "todos los niños" no atenta contra la sexualidad femenina; el clítoris no va a convertirse en pene. El "todos" es absolutamente inclusivo, porque incluye a varones, mujeres y a transgéneros, etc.  

Es absurdo e innecesario proponer (como quieren algunas afiebradas "oenegés") la "e" como reemplazo de la "a" y la "o", y decir "todes". Y creo que más absurdo y exagerado es usar "@" y también "x", como grafías "inclusivas". 

La lengua no solo es un instrumento escrito, una estampa para verla, mirarla o admirarla; si está escrita, hay que leerla y también pronunciarla oralmente, hablarla. ¿Cómo, díganme, por favor, deben pronunciarse expresiones como estas: "todxs", "niñ@s"? ¿Habrá que retorcer, tal vez, los labios y la lengua de un modo medio monstruoso o caricaturesco a ver si así sale un sonido que "satisfaga" a "todos, todas y todes"? La unión de estas dos consonantes "dx" no tiene sonido específico o, mejor dicho, identificable (no es como, por ejemplo, son los dígrafos "ll", "ch" o "rr"); mucho menos lo tiene el signo de arroba (@). Entonces, pues, como dicen los mexicanos, "no manchen", queridos "cheguevaras" tardíos y desenfocados. El suelo aún está parejo; no quieran barbecharlo inútilmente si no tienen buena semilla para sembrar.[1]  

En fin, el tiempo y las aguas lo dirán. En estas cosas no hay -por lo menos no ahora- nada que pueda -con eficacia- oponerse a lo que vaya a ocurrir en el futuro con la lengua: el uso -no la imposición de "oenegés”, academias o gobiernos- será, como ha sido siempre, lo que decida. Por ahora, solo se exponen opiniones, y lo de la RAE y lo mío solo son eso: simples opiniones.  

Si quieren seguir usando estas pintorescas novedades posmodernas, háganlo: nadie puede prohibirles. Si, tarde o temprano, el llamado "lenguaje inclusivo" llega a imponerse, pues se impondrá, y su uso, entonces, será válido y legítimo; la legitimidad (lo he dicho siempre) la otorgan -recuérdenlo bien- los hablantes y no las instituciones académicas, tampoco las “oenegés”.  

Conclusión: Lingüísticamente hablando, no hay razones valederas para cuestionar ni rechazar el llamado "lenguaje inclusivo" (la lingüística no está para dictar directivas, órdenes o consignas, ni mucho menos prohibiciones): el uso es la única autoridad que decide la permanencia o desaparición de las expresiones y los modos cómo nos expresamos; nadie más, ni la RAE.  

Pero, claro, no hay autoridad que pueda impedir nuestras opiniones personales. Y, por cierto, la opinión mía es la que sigue. Las formas propuestas (y que algunos quisieran imponer) como expresión de "lenguaje exclusivo" (estas, por ejemplo: todxs", "niñ@s") no son más que reverendas pachotadas (aberraciones, en realidad) de cuya imposición definitiva no estoy muy seguro.

¡Un abrazo! Ah, y, por favor, no vayan a enfadarse conmigo, amigas, amigos (¿y "amigues"?).



[1] Bueno, con el tema este tan actual de la “inclusión” y la tácita o no tan discreta guerra de los sexos, parecería que se estuviera tratando de imponer una nueva letra en el abecedario, a la que tal vez habría que llamar "ao" u "oa". Al menos esto es lo que puede deducirse con escritos como este, por ejemplo, "Les envío un saludo a tod@s". A mí me parece “graciosudo”, como decía un cómico de Risas y Salsa. El tan antiguo y adusto signo de arroba convertido, por designio de la posmodernidad, en una letra andrógina. A lo que hay que agregar la "patafísica" metamorfosis impuesta a la letra "x" que ya no sabemos cómo diablos suena en palabras posmodernas como estas pluralizadas: "amixs", "todxs", “lxs”.

 


 (28 de febrero del 2019)