lunes, 4 de marzo de 2019

ESPECTAR

ESPECTAR. ¿Existe el verbo "espectar? Claro que existe (lo que se usa existe, ¿no?), pero no está en el Diccionario. ¿Son pocos los que emplean este verbo? Tal vez sea usado en muchos lugares (yo no lo sé); si esto es así, algún día la RAE tendrá que incorporarlo. Es evidente que este verbo ha nacido a partir de "espectador", por una razón que a la Academia hasta ahora probablemente no le interesa: "espectador es la persona que especta", es decir, quien especta realiza la acción de espectar (como quien corre realiza la acción de correr y es corredor; quien conduce realiza la acción de conducir y es conductor; quien lee realiza la acción de leer y es lector; quien admira realiza la acción de admirar y es admirador...); o más precisamente de "espectáculo", que proviene del latín "spectacūlum" que, a su vez, deriva de "spectāre" cuyo significado es precisamente "contemplar". Repito, si la RAE llega a tener información fidedigna de que "espectar" es un verbo de uso extendido, podrá algún día incorporarlo al Diccionario (tal vez, para comenzar, como peruanismo, por ejemplo). Esta es la razón básica por la que son incorporadas (incorporadas, no "admitidas") nuevas palabras o nuevos significados al Diccionario de la Lengua Española (DLE), y no porque la docta corporación matritense ponga en evaluación la necesidad o inutilidad de la palabra, tampoco porque considere razones digamos "morales"; es el uso el que manda. ¡Un abrazo!
(30 de julio del 2018)

"VIVENCIAR"


"Vivencia" es un sustantivo, respecto del cual en el Diccionario de la Lengua Española (DLE) encontramos lo siguiente: "Experiencia que se tiene de algo (Al volver del viaje, nos contó sus vivencias)./ Hecho de vivir o experimentar algo (La vivencia DE ser madre ha marcado su desarrollo personal). / Hecho de vivir o estar vivo (Certificado de vivencia). Existe también el adjetivo "vivencial" (Perteneciente o relativo a la vivencia).

"Vivencia" es una palabra que apareció hace apenas un siglo. Es un aporte del filosofo español Ortega y Gasset, como su particular traducción del alemán "erlebnis" (experiencia).

En cuanto al sufijo, es una palabra que suena como -entre otras- las siguientes: reverencia (reverenciar), advertencia (advertir), diferencia (diferenciar/diferir),referencia (referenciar/referir), influencia (influenciar/influir),

Como vemos, de "reverencia" se genera únicamente el verbo "reverenciar" y de "advertencia", tenemos el verbo "advertir". Pero con "diferencia" y "referencia" la cosa cambia: en el primer caso se generan dos verbos que tienen significados diferentes (diferenciar es "hacer distinción", y diferir, además de ese significado, es aplazar o retrasar); y, "referencia" da lugar a "referir", o sea "dar a conocer, de palabra o por escrito, un hecho verdadero o ficticio", pero también "referenciar" que es un verbo que no aparece en el DLE, pero existe y significa "Informar o hacer referencia de algo", "dar referencias". El sustantivo "influencia" también genera dos verbos, pero ambos tienen el mismo significado (Influir e influenciar: dicho de una cosa: producir sobre otra ciertos efectos;o de una persona: ejercer predominio, o fuerza moral).

Dije que "referenciar" no aparece en el Diccionario. Bueno, el verbo "influenciar" que sí existe ahora, no aparecía antiguamente. En un diccionario del año 1913, que conservo en mi biblioteca, solo se registra "influir".

Qué significa esto: que "referenciar" en algún momento será asimilado -como corresponde, si es que su uso se generaliza y se impone- por la Academia. Lo mismo, guste o no, ocurrirá con "vivenciar".

Pero de que estos verbos existen, sí, existen. "Referenciar" y "vivenciar", son verbos simplemente legítimos.

La existencia de una palabra no depende de "los glosarios, o diccionarios, o lexicones, o tesauros, o elucidarios, o calepinos, o repertorios, o siete mares, o como quiera llamarlos la "ciencia" de ciertos filólogos nativos" (como decía Goyo Martínez), sino del uso que le den los hablantes de una lengua.

¡Un abrazo!
(14 de julio del 2018)

"MISERERE"


"Miserere".

Me preguntan acerca del significado de "miserere". Aquí mi respuesta: Miserere o, más precisamente, "Miserere mei, Deus" es una composición escrita por el sacerdote italiano Gregorio Allegri (que vivió entre los siglos XVI y XVII), sobre la base del Salmo 50, y cuyo significado en español es: "Ten piedad de mí, oh Dios". "Miserere" significa, como verbo, "apiádate", y como sustantivo es equivalente a "misericordia". No es sinónimo de "miseria", tampoco de "mísero" (tacaño) ni mucho menos de "miserable" (como sinónimo de ruin o canalla). Si se quisiera calificar a alguien como ruin, miserable, canalla, vil, en latín, tendría que llamársele simple y llanamente así: "miser"; si se le dijera "miserere", en lugar de insulto se le estaría, digamos, regalando un elogio. 😆 Ah, pero es bueno tener en cuenta una cosa: Uno, si quiere, puede insultar con cualquier palabra, incluso con loas, siempre que el tono de la expresión ayude en esto, ¿no? 😆 

(El Salmo 50 dice, textualmente, lo siguiente en sus primeras líneas: "Tenme piedad, oh Dios, por tu clemencia, / por tu inmensa ternura borra mi iniquidad. / Oh, lávame más y más de mi pecado, / y de mi falta purificarme.")

"PASEAR"


No solo lo que dice la doctora Hildebrandt (en la nota publicada por El Comercio). "Pasear", en el Perú, también es embromar, "jugar" con alguien, "hacerle creer" aquello que no solo no será, sino que no es. Por ejemplo, cuando alguien ofrece algo a alguien y esto nunca llega a concretarse, o el pago de una deuda que no llega a efectuarse; también, digamos, ocurre en el terreno de los sentimientos, cuando la persona a la que tú quieres finge quererte y dice que te valora y te da oportunidades solo para hacerte sentir bien, hasta que -de pronto, inesperadamente- descubres que eres engañado (o engañada). Así, escucharemos cosas como esta: "Fulana (o fulano) de tal me estaba paseando, mientra yo seguía hecho un (o una) idiota".
(11 de julio del 2018)

UN VIEJO CON OJOS JÓVENES


Denegri (dice en un video): "Hemingway, describiendo al pescador, dice lo siguiente: 'Todo en él era viejo, salvo sus ojos y estos tenían el color mismo del mar y eran alegres e invictos'. Un viejo con ojos jóvenes, ¡absurdo!. Los viejos con ojos jóvenes no existen!". ¡Absurdo, don Marco Aurelio! Sí existen viejos con los ojos jóvenes, y no solo en la literatura, que es una manera de ver digamos ennoblecida; también los hay en la realidad palpable, y no solo con ojos jóvenes sino también con ojos de niño. Ahora, respecto de la novela de Hemingway diré lo siguiente: estoy convencido de que usted la ha leído como quien lee un libro de anatomía (o de oftalmología). No, señor, una novela es literatura y, en gran medida, poesía (y usted de poesía creo que sabe poco, o se hace el que sabe poco). Esto me recuerda a un señor que, en un evento cultural, dijo hace algunos años, que era un error (o "absurdo" habría dicho don Marco Aurelio) aquello que Neruda dice en "Poema 20": "...y TIRITAN, azules, los astros, a lo lejos"; "los astros no tiritan, los astros titilan", dijo el señor. Es que leer poesía es cosa seria, pues.

(8 de julio del 2018)

¿EL PARTICIPIO ACTIVO DEL VERBO SER ES "ENTE"?

En la página "El Club de los libros perdidos", hay un artículo con el título Sobre ignorantes e ignorantas: carta de una profesora con acertadísima y lapidaria frase final, acerca del cual redacté este comentario:


1) Hay algunas verdades en el texto del enlace. Se dice, claro, "capilla ardiente", y sería absurdo decir "ardienta". También era absurdo, durante mucho tiempo, decir "presidenta", pues lo único correcto era "presidente". Eso ¿por qué?, porque estos adjetivos se forman con un sufijo cuyo significado es "que ejecuta la acción expresada por la base". Es decir, para ser más explícito, en el adjetivo "ardiente", la base es "ard" (de "arder") y en "presidente" es "presid" (de "presidir"); la acción expresada por esas bases (arder, presidir) se da al agregar el sufijo en cuestión, lo que da lugar a: ardiente, presidente. Es decir, “ente” (en esto de que hablamos) es solo un sufijo (cuya función es formar adjetivos deverbales) y no, como equivocadamente se dice en la nota, el “participio activo” del verbo ser

 

2) Pero hay un "ente", que no es sufijo, y que tiene, digamos, "autonomía semántica". "Ente" es un sustantivo: "Lo que es, existe o puede existir" (en filosofía); también es sinónimo de "entidad". Aquí solo un ejemplo de su uso, para que sea fácil de entender: El ente regulador del transporte terrestre y de carga, en el Perú, es la SUTRAN. 


3) Ahora, respecto de lo que es correcto o incorrecto, debo decir lo siguiente: La corrección/incorrección, en temas de la lengua se da, no precisamente por el acatamiento o la infracción de determinadas normas académicas o cosas por el estilo, sino por la aceptación de los usuarios; en otras palabras, por la imposición del uso. En el caso de "presidente", por ejemplo, se ha generalizado e impuesto el uso de la forma femenina "presidenta" y, como corresponde, así ha sido asimilado por la Academia y así aparece en el Diccionario. Una presidencia puede ser ejercida por un varón o por una mujer, es decir, se da lo masculino y lo femenino; no ocurre (porque sería absurdo) con capilla, pues allí no se da la dualidad masculino/femenino y por eso resulta descabellado proponer lo de "ardienta". 


4) A mí, como a muchos, me disgustan las nuevas formas que los movimientos feministas promueven y tratan de imponer con aquello del "lenguaje inclusivo"; pero si lograran su cometido, caballero nomás, tarde o temprano probablemente terminaríán sumándose (incluso lo de "ignorantas") a las voces que aparecen en los "glosarios, o diccionarios, o lexicones, o tesauros, o elucidarios, o calepinos, o repertorios, o siete mares, o como quiera llamarlos la "ciencia" de ciertos filólogos nativos" (Goyo Martínez dixit: "Entre Jocundo y Jofaina").

 

5) ¿"Ente" es participio activo del verbo "ser"? No. ¿Acaso del verbo "ver" es "vente"? Ente, en todo caso, podría ser  participio activo de un verbo que se escribiría así: "er"; pero es obvio que hasta un chiquillo nos diría -y estaría en lo cierto-: "Pero, tío, ese verbo no existe, pe". De "ser", el participio activo debería ser, en todo caso, "sente" o "esente", pero tampoco lo son; sin embargo hubo uno parecido, que dejó de usarse hace muchísimo tiempo. ¿Saben cuál? Los estudios de lingüística histórica nos dan la información. Este: "eseyente". Pero nunca ha sido, y menos lo es ahora,  "ente". 


6) ¿Vieron que acabo de poner cursivas en "sido"? Claro. Lo he hecho porque ese es el participio, el único, del verbo ser; es una forma no personal, con que se efectúa, por ejemplo, la conjugación en pretérito perfecto: "he sido".

 

           ¡Un abrazo!

 

QUECHUA, ¿EL ÚNICO IDIOMA "CENTRADO EN EL OTRO"?


Según una página de Internet (Revista virtual Perú Folklórico), “Luego de al menos 10 años de estudio, el antropólogo estadounidense Bruce Mannheim develó que el idioma quechua está enfocado en el prójimo, a diferencia, por ejemplo del español, que tiene un tinte egocéntrico”.

Aquí mi comentario: 

1) Dice el antropólogo: "El frívolo 'hola', como saludo en Español, no existe en el Quechua, sino el 'Allillanchu' ('¿estás bien?') que sí denota interés por el estado del otro, esto refleja la naturaleza afectiva del Quechua y así también del hombre andino". 

Veamos: En Español hay el "hola" -que no es frívolo-, que usualmente va unido al "¿cómo estás". Es decir, también hay el "interés por el estado del otro", ¿o no? Pero, además, existe el "buenos días" que no solo expresa el interés por el otro sino, sobre todo, el deseo de que esté bien, que todo le vaya bien durante el día en que se da el saludo y en los que vengan.  

2) Dice el antropólogo: "'Adiós o "chau" parecen no existir en Quechua sino un 'tinkunanchiskama'" (hasta que nos volvamos a ver), que denota el deseo de volver a encontrarse en un futuro con la otra persona. 

Veamos: En Español hay el "adiós" (cuyo significado equivale, en realidad, a un "que Dios te cuide") y el "chau", pero también el "Nos vemos" y el "Hasta pronto" que, obvio, "denotan el deseo de volver a encontrarse". ¿O no?


3) La no existencia de una expresión  como "adiós" en una lengua no es ningún mérito, ni tiene que hacernos pensar que por ello esa lengua es mejor que otras. En el castellano, repito, existe "adiós", pero también "chau", "hasta luego", "hasta mañana", "hasta la próxima", "hasta la vista", "nos vemos", "cuídate", "Dios te bendiga", etc. ¿Debemos decir, por ello, que el Castellano es superior al quechua? No. Solamente son lenguas diferentes. Todos los idiomas tienen básicamente una finalidad: comunicar, y comunicar (por su raíz) es una palabra que significa hacer comunidad, juntar y no alejar. Y en el trato diario podemos despedirnos para siempre (sin retorno) pero también -y con frecuencia- podemos despedirnos con la promesa de reencontrarnos.  

4) Otra cosa: si yo digo que en determinada lengua no existen cierta palabra, lo que estoy haciendo no es resaltar un mérito, sino señalar una carencia. De ese modo, no se le hace un favor, pues. 

5) Al bondadoso antropólogo norteamericano yo le recomendaría que trate de ser objetivo, y que no busque solo congraciarse. No es bueno falsear la realidad solo por querer ser complacientes. 

6) Concluyo: No hay, señor, un idioma único "centrado en el otro". Todos "se centran" en el uno y en el otro, porque precisamente sirven para esto: para comunicarnos (hacer comunidad de ideas, de sentimientos, etc.); no hay idiomas "egoístas" unos, y "solidarios" otros. Todos sirven para lo mismo: tienen, digamos, voluntad comunitaria.  

                                                                                                                                             © Bernardo Rafael Álvarez