lunes, 4 de marzo de 2019

ATEMPERAR

Es una palabrita medio engañosa que, de hecho, a más de una persona puede confundir. Parece, pero no es lo mismo que "medir la temperatura", o -figuradamente- "ver cómo andan las cosas". Es, más bien, moderar, calmar, templar; en otras palabras, hacer que la temperatura o los ánimos bajen, que se reduzca la excitación y, digamos, lograr que la situación sea tolerable. Es lo mismo que "temperar": piscina temperada (una piscina con la temperatura controlada).

(2 de noviembre del 2018)

MACHOTE


Este sustantivo, usado en el mundo de las editoriales e imprentas, para nombrar a la “impresión de prueba de una publicación” (y no a los machotes de “Esto es guerra”, reforzados y “embellecidos” a punta de esteroides anabólicos), es un americanismo cuyo origen está en la voz “machiotl”, perteneciente al náhuatl (macrolengua que se habla en México y cuyo autoglotónimo es nāhuatlahtōlli) con el significado de “comparación”, “ejemplo”, “dechado”. Sabemos que en Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua, significa “modelo” o “arquetipo” (es decir, “dechado”). La primera acepción de “arquetipo”, como podemos verlo en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), es “Modelo original y primario en un arte u otra cosa”. Eso es, precisamente, la impresión de prueba de una publicación: un modelo original y primario que sirve para tener una idea anticipada de lo que será la publicación final y, si fuera el caso, para efectuar las correcciones que hagan falta y que, obviamente, serán las definitivas. Así, con ese significado lo usamos en el Perú, y así aparece en el Diccionario de Americanismos, pero aún no en el DLE. ¿Me equivoco? ¡Un abrazo!

(1 de noviembre del 2018)

LA TILDE Y EL REFERÉNDUM


La cédula que se empleará el día del Referéndum Nacional es la que aquí aparece. Como se ve, hay cuatro recuadros en cada uno de los cuales aparece el monosílabo "SI" que, evidentemente, los que lo pusieron quieren que se lea como "SÍ". Pero no, no es lo mismo.
Un "SI" sin tilde no es lo mismo que un "SÍ" con tilde. El primero es una conjunción que "Denota condición en virtud de la cual un concepto depende de otro u otros" (DLE), pero dicho o escrito así, aisladamente, no dice absolutamente nada; se entiende cuando aparece formando parte de una frase, como esta: "Si llegas el lunes, llegarás a tiempo". Es decir, literalmente, en la cédula no representa la opción afirmativa; si usted marca ese monosílabo no está diciendo "Sí, estoy de acuerdo". Falta, pues,la tilde.
Un amigo expresa esta inquietud: "¿No es que acaso cuando las palabras están escritas en mayúsculas no se las tilda?
Mi respuesta: No es. Era. Era lo que se creía antes. Una letra, por ser mayúscula, no se convierte, digamos, en "más sonora" que otra; no adquiere acentuación automática o, dicho de otro modo, el tamaño mayor de una letra no reemplaza al signo ortográfico llamado tilde; su acento debe necesariamente ser representado por la tilde (necesariamente, no a elección del usuario). En la cédula lo correcto era poner "SÍ", y no "SI".
Felizmente, para tranquilidad de nuestros leídos burócratas, la verdad es que, así, incluso con errores ortográficos, todo el mundo sabe qué es lo que se quiere decir. O sea, aunque resulte de mal gusto, hay que decir que el suelo todavía está parejo. (Yo solo digo, nada más😆😆 )
(15 de octubre del 2018)

ESPECTAR

ESPECTAR. ¿Existe el verbo "espectar? Claro que existe (lo que se usa existe, ¿no?), pero no está en el Diccionario. ¿Son pocos los que emplean este verbo? Tal vez sea usado en muchos lugares (yo no lo sé); si esto es así, algún día la RAE tendrá que incorporarlo. Es evidente que este verbo ha nacido a partir de "espectador", por una razón que a la Academia hasta ahora probablemente no le interesa: "espectador es la persona que especta", es decir, quien especta realiza la acción de espectar (como quien corre realiza la acción de correr y es corredor; quien conduce realiza la acción de conducir y es conductor; quien lee realiza la acción de leer y es lector; quien admira realiza la acción de admirar y es admirador...); o más precisamente de "espectáculo", que proviene del latín "spectacūlum" que, a su vez, deriva de "spectāre" cuyo significado es precisamente "contemplar". Repito, si la RAE llega a tener información fidedigna de que "espectar" es un verbo de uso extendido, podrá algún día incorporarlo al Diccionario (tal vez, para comenzar, como peruanismo, por ejemplo). Esta es la razón básica por la que son incorporadas (incorporadas, no "admitidas") nuevas palabras o nuevos significados al Diccionario de la Lengua Española (DLE), y no porque la docta corporación matritense ponga en evaluación la necesidad o inutilidad de la palabra, tampoco porque considere razones digamos "morales"; es el uso el que manda. ¡Un abrazo!
(30 de julio del 2018)

"VIVENCIAR"


"Vivencia" es un sustantivo, respecto del cual en el Diccionario de la Lengua Española (DLE) encontramos lo siguiente: "Experiencia que se tiene de algo (Al volver del viaje, nos contó sus vivencias)./ Hecho de vivir o experimentar algo (La vivencia DE ser madre ha marcado su desarrollo personal). / Hecho de vivir o estar vivo (Certificado de vivencia). Existe también el adjetivo "vivencial" (Perteneciente o relativo a la vivencia).

"Vivencia" es una palabra que apareció hace apenas un siglo. Es un aporte del filosofo español Ortega y Gasset, como su particular traducción del alemán "erlebnis" (experiencia).

En cuanto al sufijo, es una palabra que suena como -entre otras- las siguientes: reverencia (reverenciar), advertencia (advertir), diferencia (diferenciar/diferir),referencia (referenciar/referir), influencia (influenciar/influir),

Como vemos, de "reverencia" se genera únicamente el verbo "reverenciar" y de "advertencia", tenemos el verbo "advertir". Pero con "diferencia" y "referencia" la cosa cambia: en el primer caso se generan dos verbos que tienen significados diferentes (diferenciar es "hacer distinción", y diferir, además de ese significado, es aplazar o retrasar); y, "referencia" da lugar a "referir", o sea "dar a conocer, de palabra o por escrito, un hecho verdadero o ficticio", pero también "referenciar" que es un verbo que no aparece en el DLE, pero existe y significa "Informar o hacer referencia de algo", "dar referencias". El sustantivo "influencia" también genera dos verbos, pero ambos tienen el mismo significado (Influir e influenciar: dicho de una cosa: producir sobre otra ciertos efectos;o de una persona: ejercer predominio, o fuerza moral).

Dije que "referenciar" no aparece en el Diccionario. Bueno, el verbo "influenciar" que sí existe ahora, no aparecía antiguamente. En un diccionario del año 1913, que conservo en mi biblioteca, solo se registra "influir".

Qué significa esto: que "referenciar" en algún momento será asimilado -como corresponde, si es que su uso se generaliza y se impone- por la Academia. Lo mismo, guste o no, ocurrirá con "vivenciar".

Pero de que estos verbos existen, sí, existen. "Referenciar" y "vivenciar", son verbos simplemente legítimos.

La existencia de una palabra no depende de "los glosarios, o diccionarios, o lexicones, o tesauros, o elucidarios, o calepinos, o repertorios, o siete mares, o como quiera llamarlos la "ciencia" de ciertos filólogos nativos" (como decía Goyo Martínez), sino del uso que le den los hablantes de una lengua.

¡Un abrazo!
(14 de julio del 2018)

"MISERERE"


"Miserere".

Me preguntan acerca del significado de "miserere". Aquí mi respuesta: Miserere o, más precisamente, "Miserere mei, Deus" es una composición escrita por el sacerdote italiano Gregorio Allegri (que vivió entre los siglos XVI y XVII), sobre la base del Salmo 50, y cuyo significado en español es: "Ten piedad de mí, oh Dios". "Miserere" significa, como verbo, "apiádate", y como sustantivo es equivalente a "misericordia". No es sinónimo de "miseria", tampoco de "mísero" (tacaño) ni mucho menos de "miserable" (como sinónimo de ruin o canalla). Si se quisiera calificar a alguien como ruin, miserable, canalla, vil, en latín, tendría que llamársele simple y llanamente así: "miser"; si se le dijera "miserere", en lugar de insulto se le estaría, digamos, regalando un elogio. 😆 Ah, pero es bueno tener en cuenta una cosa: Uno, si quiere, puede insultar con cualquier palabra, incluso con loas, siempre que el tono de la expresión ayude en esto, ¿no? 😆 

(El Salmo 50 dice, textualmente, lo siguiente en sus primeras líneas: "Tenme piedad, oh Dios, por tu clemencia, / por tu inmensa ternura borra mi iniquidad. / Oh, lávame más y más de mi pecado, / y de mi falta purificarme.")

"PASEAR"


No solo lo que dice la doctora Hildebrandt (en la nota publicada por El Comercio). "Pasear", en el Perú, también es embromar, "jugar" con alguien, "hacerle creer" aquello que no solo no será, sino que no es. Por ejemplo, cuando alguien ofrece algo a alguien y esto nunca llega a concretarse, o el pago de una deuda que no llega a efectuarse; también, digamos, ocurre en el terreno de los sentimientos, cuando la persona a la que tú quieres finge quererte y dice que te valora y te da oportunidades solo para hacerte sentir bien, hasta que -de pronto, inesperadamente- descubres que eres engañado (o engañada). Así, escucharemos cosas como esta: "Fulana (o fulano) de tal me estaba paseando, mientra yo seguía hecho un (o una) idiota".
(11 de julio del 2018)