jueves, 3 de septiembre de 2015

ESPECERÍAS.*

"En mi puesto vendo toda clase de especerías", me contó orgullosa la señora Anita mientras veníamos en un microbús desde La Parada.

"¿Qué cosa?", pregunté aparentando sorpresa. "Sí, pimienta, canela, clavo de olor...", respondió presurosa. "Ah, eso", continué yo; "entonces, no vende especerías, señora". "¿Cómo dice?", volvió a intervenir, ahora algo irritada. Esto ya parecía aquel comercial de celulares: "A la mina, ingeniero, ¡y así no me jo...!". "No, señora", me puse didáctico, "lo que usted vende son especias y no especerías". "¿Especias? Atatao, qué feo", retrucó la interpelada. Comprendí entonces una cosa: a los oídos de nuestras "caseritas", la palabra especias no resulta tan agradable como especería, y es a ello que se debe la preferencia que se da a la eufonía de esta última. Sin embargo, es conveniente comprender que su uso es incorrecto. Especería es un sustantivo equivalente a librería, frutería, verdulería, etc., es decir, un establecimiento donde se venden especias. Quien tiene una librería vende libros y no librerías (lo mismo que con frutería, verdulería, etc.). Por tanto, la señora Anita -que tiene un hermoso y bien surtido puesto en un mercado de Manchay, es decir, una especería- lo que vende no es otra cosa que especias. Especias, una palabra que de ser empleada con más frecuencia y propiedad, seguramente resultaría tan deliciosa como el puntito de pimienta en el lomo saltado que, ojalá, me invite mi ocasional compañera de viaje, la cual -dicho sea finalmente- bajó del vehículo unas cuadras antes que yo, en el paradero "Tres Marías", no sin antes dispararme este certero dardo: "Especerías, señor, ¡eso es lo que yo vendo!". Tuve que asumir una verdad irremediable: no había logrado convencerla. Su proyectil verbal, en cambio, terminó por herir y activar mi inquietud. Al llegar al paradero final, después de saludar a la "Tía Candy" y cruzarme con el flaco Efraín, corrí a mi casa en busca del diccionario, mi Pequeño Larousse Ilustrado. La sorpresa fue inmensa: Especería (o especiería) es un término cuyo uso es generalizado en América, como sinónimo de especias, y como tal se le acepta ("Amér. Especias: comprar especerías")**. Obviamente yo tengo que hacer lo mismo (Vox Populi, Vox Dei). Caballero nomás: a veces se gana, a veces se pierde. Es todo, señora Anita. ¡Buen provecho!" Especias o especería, ambas son expresiones correctas.

 

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* Texto escrito y publicado inicialmente en diciembre del 2001.
** Esto aparece en mi Pequeño Larousse Ilustrado, que es de 1988. El DRAE no recoge hasta ahora este uso; solo consigna lo siguiente: "Conjunto de especias".

 



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