Afirmo: "Considerando en frío, imparcialmente" (Vallejo dixit), la libertad de las lenguas solo está sometida a la voluntad de los hablantes; no de gobiernos ni academias. (Bernardo Rafael Álvarez)
miércoles, 28 de marzo de 2012
DENEGRI: EN TÉRMINOS DE...
Al definir "Conductismo", en su segunda acepción, el DRAE dice: "Psicol. Estudio de la conducta en términos de estímulos y respuestas." En mi opinión y -estoy seguro- en opinión de psicólogos también, en esto no hay nada que discutir; todo está claro. Qué es lo que quiere decir, en otras palabras, el Diccionario: que el conductismo estudia la conducta en todo cuanto se refiere o relaciona a los estímulos y respuestas. El motivo de esta nota no está, pues, atado a una preocupación de carácter psicológico, sino en relación con algo que acabo de leer en El Comercio (Lunes 26 de marzo, pág. 20), escrito por don Marco Aurelio Denegri. El ahora columnista del diario decano, expresa enfáticamente lo siguiente: "Es lamentable que la Academia haya claudicado una vez más ante la expresión del vulgo hablante y diga ahora 'en términos de', según puede verse en el DRAE 2001". Así de firme y rotundo es don Marco Aurelio, como siempre. Sustenta, además de basarse en su propio e insobornable criterio, en lo escrito por el lingüista Wilson Follett (autor de Modern American Usage), quien refiere que la expresión inglesa "in terms of' (que sería el origen de la expresión nuestra) no es correcta, que "está mal". Don Marco Aurelio -purista hasta la "remaceta"- recomienda oficiosa y diligentemente que, en lugar del mencionado "barbarismo" se diga "en relación con, o con relación a". Bueno, como reza el dicho popular, consejo, hasta de un conejo. Pero lo que no me parece inadmisible es que se quiera prohibir un uso que está, digamos, masivamente generalizado (perdonen esto que parece o es una redundancia). Y, bueno, creo también que don Marco Aurelio no ha leído, o si lo ha hecho se ha olvidado, lo que el mismo DRAE dice justa, oportuna e inteligentemente en su Preámbulo, empleando palabras del poeta latino Horacio: "el uso, árbitro, juez y dueño en cuestiones de lengua". El uso, bueno o malo, correcto o incorrecto, manda, pues. La Academia es autoridad, sí, pero no autoridad imperativa ni mucho menos impositiva. Puede, si quisiera, proponer, pero, como escribe el académico Manuel Seco, el lenguaje por ser un hecho humano está "sometido a la voluntad humana; no solo la voluntad del que propone un uso, sino la del que decide seguirlo". La Academia, en este caso de la expresión "en términos de", como en todos los casos, no ha "claudicado"; afirmarlo es (lo digo con una palabra muy grata para nuestro erudito Denegri) una barbaridad. La Academia no cumple (nadie le ha dado esa función) el papel de guardián ni de censor del idioma. Repito lo qué escribí en anterior oportunidad. "La lengua no la crean los académicos ni los escritores, sino el pueblo; y es el pueblo también quien la modifica y, eventualmente, puede hacer que desaparezca. Yo siempre he creído que la lengua es acaso lo más democrático que existe; en ella no se dan imposiciones verticales, desde arriba, sino todo lo contrario. La Academia recoge, asimila y consagra expresiones que los hablantes van, cotidianamente, aceptando como útiles para la comunicación." Así que, hablando en términos del idioma, la cosa es muy clara, don Marco Aurelio, y no hay razón para que se enoje.
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