Los Incas,en su afán de expansión, llegaron a
lo que hoy es Pallasca. Allí encontraron una lengua extraña, el culli (o
culle). Trataron -como solía ocurrir con las conquistas- de imponer su idioma,
el quechua, en desmedro del que allí (y en gran parte de la región norte) se
hablaba. Poco tiempo después aparecieron los conquistadores españoles. En
Cajamarca mataron a Atahualpa quien antes había ordenado la muerte de su
hermano Huáscar cuyo cadáver, según teoría razonablemente expuesta por algunos
historiadores (especialmente Félix Álvarez Brun) fue arrojado a las aguas del
río Tablachaca (antes Andamarca) que corre entre Pallasca y Santiago de Chuco
hacia el mar. La imposición más rotunda y contundente, como es obvio, fue la
del idioma castellano, desapareciendo prácticamente el quechua -que comenzaba a
establecerse allí- y disminuido casi al exterminio el culli. Según fue
constatado por lingüistas, la frágil sobrevivencia de esta lengua se dio en
algún caserío de la Provincia de Pallasca hasta aproximadamente la década de
1930. En la actualidad solo quedan desperdigadas muy pocas voces que se
confunden con el léxico español y los vocablos quechuas que también se emplean,
especialmente en los sectores campesinos. Llegó a efectuarse una lista de
palabras recolectadas por algunos estudiosos y otras personas, como el obispo
Martínez Compañón, el padre Teodoro Meléndez Gonzales y don Fernando Silva
Santisteban. Expresiones culli (que aún se emplean en Pallasca) son, por
ejemplo, "chúrgape" (grillo), "cungul" (renacuajo). Pero lo
particular que podemos encontrar es una pronunciación que no es propia del
castellano ni del quechua y que podemos hallarla en voces inglesas como
"jam" (mermelada). Así tenemos, en culli: "muganshya"
(tizón, madera incandescente pero sin flama, luz tenue) o "Conshyam"
(que es un topónimo). La representación gráfica que aquí consigno es,
naturalmente, aproximada (creo que la más aproximada que puede haber). Son,
como se ve, dicciones realmente bellas de una lengua extinguida cuyo encanto a
mí, particularmente, me genera orgullo.
Afirmo: "Considerando en frío, imparcialmente" (Vallejo dixit), la libertad de las lenguas solo está sometida a la voluntad de los hablantes; no de gobiernos ni academias. (Bernardo Rafael Álvarez)
viernes, 2 de marzo de 2012
LA LENGUA CULLI (O CULLE)
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Excelente.
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